Crecimos creyendo que todos nacemos con el potencial de convertirnos en algo que está más o menos escondido, y que tenemos que descubrir. Desde este punto de vista, nuestra identidad viene inscripta, y nuestras opciones de trabajo estarían dadas.

Esta creencia nos pone muchas veces en espacios de desorientación, nos lleva a creer que tenemos alguna especie de “falla” cuando no encontramos esa supuesta vocación, nos hace sentir arrepentidos de vaya a saber qué vieja decisión o nos complica con la sensación de irreversibilidad.

 

Nosotros no pensamos que haya una esencia a la que llegar a través de mucha introspección para luego  buscar “el trabajo de los sueños”. De acuerdo con las investigaciones más modernas sobre carreras profesionales, creemos que nuestras identidades laborales (que pueden ser varias, sean sucesivas o paralelas) y nuestras experiencias profesionales, se van construyendo y se condicionan las unas a la otras. Es clave ser muy abiertos  a la hora de pensar cómo transformar esas identidades potenciales en realidades plausibles.  

De eso trata este programa.